Gestos en la entrevista laboral: lo que se debe hacer y lo que hay que evitar

El lenguaje corporal es clave. Saludar y sentarse correctamente, responder con voz clara mirando a los ojos del entrevistador. Esto puede marcar una gran diferencia respecto de candidatos arrogantes, inseguros o desinteresados.

Cuando alguien debe enfrentar una entrevista laboral sabe que su currículum, experiencia y casos de éxito serán puestos a prueba. Pero también lo son sus habilidades sociales. Los entrevistadores se fijan en detalles quizás inesperados que están asociados a la forma de relacionarse con el entorno, como la gestualidad y el uso del cuerpo. Por ello, hay que tener mucho cuidado con los gestos que se deben hacer y los que hay que evitar durante una entrevista.

Lo cierto es que, sin hablar, ya se entrega una buena cantidad de información al otro. Por ejemplo, en la forma de vestirse o la puntualidad. Existen numerosos otros estereotipos a nivel de la comunicación no verbal: cruzarse de brazos puede significar que se busca protección o cerrarse; sentarse en el borde de la silla implicaría inseguridad, y no mirar a los ojos podría interpretarse como un intento de guardar información.

Joyce Veloso, associate director de Page Executive, advierte que lo importante es asumir “que todo lo que hacemos gestualmente se puede observar y debemos ser dueños de algunos de estos gestos a la hora de ser entrevistados”.

Existen diferentes recomendaciones dirigidas a tratar de controlar este factor. Veloso recomienda mirar al entrevistador en forma directa; mantener el control de la entonación o vibración de la voz; mover los brazos, de modo que acompañen la comunicación, y evitar un uso excesivo de las manos al hablar, porque puede distraer al entrevistador. “Por otro lado, mantener los brazos apretados y cruzados puede mostrar inseguridad y nerviosismo excesivos”, agrega la experta.

Llegar bien informado

En el momento de asistir a una entrevista laboral, es muy probable que un candidato se sienta sometido a un estrés importante, por lo que implica la situación de evaluación. Aunque es una situación natural y para la cual un entrevistador está preparado, igual esperará que su interlocutor exhiba una buena disposición para responder preguntas y actitudes de escucha activa, además de participación al momento de contestar.

“Se entiende que puede existir ansiedad, pero lo relevante es que el postulante se haya informado previamente sobre su postulación, el cargo al cual podría acceder dentro de la organización y los antecedentes de la empresa, lo que le permitirá dar una buena argumentación respecto de su motivación para postular a la posición”, dice Anita Jirón, subgerenta de Personas de Manpower Chile.

Los gestos o actitudes básicos que se esperan de los candidatos parten por presentarse con tenida formal o semi formal. Hay casos puntuales, como los de profesionales de las áreas construcción y minería, donde no es mal visto asistir con un vestuario acorde con dichas industrias. Y llegado el momento de la entrevista, lo correcto es sentarse con una postura adecuada, con la espalda erguida y las manos sobre la mesa; responder lo que se pregunta sin evasivas y con ideas claras y precisas, y demostrar un amplio conocimiento del propio currículum.

Sandra Fritz, jefa del Area Evaluación de Mandomedio, añade que otro factor que se considera es que el candidato se muestre dispuesto a compartir información relevante sobre su experiencia profesional o laboral.

Pecados mortales

En la otra vereda se encuentran las expresiones y actitudes que por ningún motivo deberían surgir en una entrevista laboral. Por ejemplo, caer en una actitud desafiante, dado que es muy probable que se interprete como dificultades para ajustarse a la situación y, dependiendo del cargo al que se postule, podría ser contraproducente.

Mostrarse distraído o poco interesado es otro pecado mortal. También lo es contestar un celular en una situación de evaluación, sin haberlo anticipado o comentar si se trata de algo importante. Asimismo, pararse o salir de la sala sin dar una explicación sobre ello.

“La actitud corporal es importante”, acota Sandra Fritz. “La posición en la silla, bostezar o, en el caso de entrevistas grupales, burlarse de otros candidatos o mostrarse poco interesado en el proceso, sin duda es algo que no favorecerá la postulación”, añade.

Asimismo, es un error caer en respuestas cortas o frases que no aporten antecedentes interesantes para dilucidar si el candidato tiene o no el perfil que se está buscando. Y aunque sea de Perogrullo, no se debe masticar chicle, expresarse con garabatos o groserías, ni llegar con olor a cigarrillo.

En todo caso, Joyce Veloso, de Page Executive, reconoce que no hay recetas mágicas, pero afirma que quienes conocen sus gestos, saben controlarlos y reconocen la importancia de lo no verbal en una entrevista, pueden utilizar este factor como un arma a su favor a la hora de ser entrevistados.

Diez actitudes que se deben considerar

* No llegue con más de 15 minutos de anticipación a la entrevista.

* Salude con un apretón de manos firme, pero sin exagerar. Un apretón de manos suave, casi resbaladizo, refleja a una persona insegura, que no es capaz de vincularse físicamente con otra en un simple saludo formal.

* Controle el ceño, mantenerlo apretado puede implicar desinterés, no entender o seriedad extrema.

* Siéntese correctamente, apoyado en el respaldo, con las manos sobre la mesa. Hacerlo en la punta de la silla y con constantes movimientos, muestra que se está tremendamente incómodo.

* Sonría, porque conlleva positivismo. Sin embargo, hacerlo en exceso se interpreta como una señal de nerviosismo.

* En el caso de las mujeres, no deben usar un escote pronunciado ni llegar con un exceso de accesorios.

* Es recomendable evitar las respuestas clichés del tipo “mis debilidades son ser muy autoexigente y perfeccionista”.

* También es clave ser sincero y transparente, y no cuestionar el trabajo anterior ni ser reiterativo con sus aspectos negativos.

* No pregunte qué aspectos miden los test que se aplicarán ni haga preguntas personales a la psicóloga/o.

* No busque en Linkedin y Facebook al entrevistador y tampoco haga alusión a ello en la entrevista.

Fuente: La Tercera.com